domingo, 31 de agosto de 2014

Caminando Caminando

Interesante web que nos ayuda a diseñar nuestro Camino a Santiago, y otros caminos a nuestra medida.
Aquí queda para lo que haga falta.


http://www.caminandocaminando.com/

lunes, 18 de agosto de 2014

Diez Consejos para que el Camino de Santiago no termine en rescate

Cada año, los servicios de emergencia se ven obligados a auxiliar a decenas de peregrinos que acaban desorientados o atrapados en medio de la nieve.

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1.- Consultar la predicción del tiempo
Los meses de primavera son los más recomendables Consultar el parte metereológico antes de iniciar cada etapa del Camino de Santiago es una condición indispensable para llegar a meta sin más problema que las ampollas. A los coreanos que el pasado enero tuvieron que ser rescatados por los Bomberos de Navarra los sorprendió una intensa nevada que los dejó totalmente aislados. La zona estaba en alerta por temporal.

2.- Calzado y ropa adecuado
Los impermeables son una prenda básica, a lo largo de todo el año. Es imprescindible llevar calzado muy cómodo y elástico, siempre preparado para los aguaceros que pueden caer durante la ruta. Los expertos recomiendan dos pares de pantalones, ropa interior, jersey o forro polar para el verano y para el invierno parka con forro polar y revestida de teflón. Un impermeable es básico y también unas gafas de sol, sombrero o gorra y crema solar de alta protección para hacer frente a situaciones imprevistas porque el tiempo en el Camino es muy cambiante.

3.- El peso de la mochila”
La mochila nunca debe pesar más de 10 kilos. Un problema de los no iniciados en el Camino de Santiago es el peso que suelen tener sus mochilas a la hora de emprender viaje. Y es que siempre parece poco y los peregrinos inexpertos tienden a cargarse a sus espaldas con demasiado ropa y calzado que finalmente se acaban convirtiendo en un lastre. Teniendo en cuenta que es un elemento con el que el caminante tendrá que cargar todo el día, es necesario reducir su peso al mínimo posible, intentando que no supere el 10% o 12% del peso corporal. En ningún caso debe exceder los 10 kilos, incluyendo el agua .

4.- Alimentos ligeros y una pizca de sal
El gasto energético que requiere emprender el Camino de Santiago es muy superior al de una jornada cotidiana, por lo que habrá que compensar este desgaste con una buena alimentación. Los profesionales del Camino dicen que lo más aconsejable es empezar el día con un desayuno completo y energético que ayude a realizar los primeros kilómetros. Durante el recorrido es vital tomar alimentos ligeros y nunca comidas en abundancia. La más fuerte del día debe dejarse para la última hora. Además de ir siempre provistos de agua, es una buena idea llevar una pizca de sal y algún dulce en la mochila.

5.- Elegir la estación del año
Aunque cualquier época del año es buena para iniciar el Camino hasta la tumba del Apóstol Santiago, hay que tener presentes las condiciones climatológicas para no encontrarse con sorpresas. Algunas webs especializadas apuntan que los meses que van de abril a octubre son los más recomendables, porque la mayor parte de los albergues están abiertos y la temperatura es más templada. En los meses de verano el calor es más intenso y es más complicado encontrar alojamiento, sobre todo en Galicia. En invierno, las nevadas en las zonas de montaña son frecuentes y peligrosas si no se está preparado. También hay menos horas de luz y las mochilas deben llevar más peso.

6.- El móvil siempre cargado
Una de las motivaciones que lleva a muchos caminantes a iniciar esta andadura milenaria es la espiritualidad. La soledad, el relax y la desconexión son algunas de las bondades de esta ruta que pueden verse perturbadas por la presencia de un teléfono móvil. Sin embargo, este invento de la vida moderna puede ser un buen aliado en situaciones de peligro. También se revela como básico si te pierdes o te sales de la ruta. Una peregrina de Texas fue rescatada por la Bomberos de Lugo después de estar cuatro horas perdida y deambulando por la montaña gracias a su terminal móvil. En los albergues no suele haber problemas para cargar la batería del móvil en los enchufes libres.

7.- Botiquín de urgencia
En la mochila no deben faltar las cremas ni las vendas.
Aunque la mochila debe ir lo más liberada posible, es conveniente estar preparado para las pequeñas lesiones que las largas horas de caminata pueden causar. Además de pomadas para las rozaduras y algún analgésico, es recomendable saber cómo actuar en situaciones probables como los golpes de calor. El afectado siempre debe colocarse en un sitio fresco, beber líquido con ciertas pausas o bebidas isotónicas y agua con un poco de sal o bicarbonato. En caso de agujetas, los masajes y el uso de linimentos siempre ayuda.

8.- Documentación
Las mochilas nunca deben perderse de vista.
DNI o cualquier documento de identidad, tarjeta sanitaria, diario de Ruta, dinero en metálico y tarjetas de crédito nunca deben faltar. Es aconsejable tener cuidado con los robos, sobre todo en los albergues, y mantener la documentación y el dinero a resguardo. Con la Credencial, además, se puede disponer de atención médica en todos los centros de salud del Camino.

9.- No más de 30 Kilómetros
Los peregrinos deben ser conscientes de su nivel físico.
Una buena preparación física es vital para que el Camino no finalice antes de llegar al Obradoiro. Además de entrenar caminando en las semanas previas al peregrinaje, los expertos indican que los primeros días las etapas no deben sobrepasar los 15 o 20 kilómetros. A partir del quinto o sexto día se podrán ir aumentando los kilómetros de las etapas, siempre sin sobrepasar la frontera de los 30.

10.- No aislarse demasiado
Es recomendable tener localizado siempre a algún grupo de peregrinos.
Son muchos los peregrinos que deciden iniciar esta ruta para desconectar de su día a día o para encontrarse a sí mismos. Hacer el Camino en soledad es una experiencia positiva que muchos valoran pero hay que tener en cuenta sus peligros para poder prevenirlos. Tener localizado a algún grupo de personas, no adentrarse solo en zonas complicadas y evitar acampar sin compañía son nociones básicas para que el viaje acabe bien.


Mitos sobre el Camino en bici


Llega el buen tiempo y los caminos a Santiago de Compostela se llenan de peregrinos. Para muchos, el camino de Santiago es uno de esos viajes míticos en bicicleta que van quedando pospuestos por falta de tiempo, por pensar que será demasiado duro, porque nuestra bicicleta es cutre o por cualquier otra excusa. En este artículo nos proponemos desmontar estos y otros mitos.

Hay que estar cuadrado.
Sin desmerecer el esfuerzo que supone la ruta, si no eres una persona sedentaria y te gusta andar en bicicleta un par de horas o tres a la semana, puedes afrontar con éxito el camino. Eso sí, nadie te librará de las agujetas y dolor en el innombrable fin de la espalda.

Para disfrutar el camino de Santiago, hay que grabarse a fuego un consejo en mayúsculas, subrayado y en negrita: ¡ESTO NO ES UNA CARRERA, MUCHACHO!
Si quieres, te paras. Tienes tooodo el día para hacer una etapa de entre 50 y 70 kilómetros, por lo que con tres o cinco horas de pedalear, habrás cumplido. Y un secreto para tu éxito: si no puedes con el alto del camino ¡pie a tierra! No pasa nada por empujar un rato la bici.

No tengo días suficientes.
El camino no es exclusivamente desde Roncesvalles o desde Somport. Puedes hacer las etapas que quieras. Si no tienes 15 días para hacerlo desde los puntos de salida habituales, sal más adelante o para antes. Todo el camino tiene mucho sabor -y siempre puedes comenzar donde lo hayas dejado el verano próximo-.

Necesito una súper bici.
Otro error habitual y excusa simplona. En bicicletas, a más dinero invertido, más confort, pero con un mínimo todas te llevarán para abrazar al santo. En el camino no es nada raro ver bicicletas de todo tipo: sin suspensión, de acero de barco, de paseo y claro, si, también alguna acojo-bici. Lo importante, si no quieres amargarte el viaje, es llevar tu bici a un taller de confianza antes de salir, donde le den un buen apretón de tuercas y engrasado.

Fundamental y evidente: llévate bien con tu sillín, dómalo, cortéjalo y sobre todo pruébalo antes de salir.

Tengo que llevar mil herramientas.
En bicicleta, la solidaridad funciona como amiguete. Si no tienes ni idea de mecánica, para qué vas a llevar herramientas. Además, siempre encontrarás gente que te ayude en momentos de apuro. El camino está plagado de tiendas de para ayudarte en cualquier avería grave. Claro que hay algunos imprescindibles, que veremos un poco más abajo.

Hay que llevar la casa a cuestas.
Esto probablemente es lo más discutible. El novato siempre irá sobrecargado, así que mi consejo fundamental es: lleva alforjas pequeñas. Todos pecamos en nuestra primera ruta del terrible síndrome del porsiaca. Porsiacaso me llevo una camiseta más, porsiacaso me llevo una tienda, porsiaca una tele en color…
En el camino, se ve de todo. Desde el que lleva alforjas traseras, alforjas delanteras, una mochila y un carro a remolque, hasta el que lleva como todo equipaje una camiseta y unas alpargatas en la bolsa del manillar.
El término medio, donde está la virtud, son unas alforjas de 30, o como mucho, 40 litros de capacidad. Insisto: el camino está lleno de tiendas y lo que no quepa aquí, es que no hacía tanta falta.
Otra opción es recurrir a un coche escoba o a los servicios de transporte de maletas y mochilas, que en muchos pueblos ya existen. Tú irás de paseo y a la llegada estarán tus cosas esperándote.

Hay que ir disfrazado de romano.
Lo fundamental es llevar un buen pantalón de ciclista o culotte. Aquí amigo, no valen ahorros, vamos a pasar muchas horas en la bicicleta y las diferencias son abismales. También puede ser interesante unas zapatillas de ciclista con calas, pero de las que nos permitan caminar con comodidad en caso de tener que empujar la bici algún puerto, aunque no son fundamentales.

Hay que llevar una buena guía.
Si eres un incorruptible fan del libro en papel, verdadero, pero si no, todo está en internet. Siempre puedes comprarla en formato epub y llevarla en el móvil -así no cargarás con ella-. Eso sí, lleva un cargador o batería extra. De todas maneras, es difícil perderse en el camino, sobre todo en el francés -hay mucha señalización, muchos peregrinos y en todos los pueblos saben por dónde es-.

Hay que llevar utensilios de cocina.
Dependerá de tu presupuesto. Si no te importa comer de bocata durante unos días o tirar de menú de peregrino, es un peso extra que no te hace falta. Pero si tu presupuesto es ultra low cost, deberás llevar por lo menos una taza de camping y un infiernillo para tus famosos espaguetis con atún de lata.

Hay que ir acompañado.
El camino no es sólo una aventura deportiva y mucha gente opta por hacerla en solitario. Muy pronto encontrarás otros peregrinos que van a tu ritmo y con quien charlar de cualquier cosa.

Hay que ir a los albergues.
El camino nos ofrece mucha oferta para pernoctar, para comer… Camino y sufrimiento no son sinónimos.
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Información obtenida en Mundicamino Boletín 121>>>

sábado, 16 de agosto de 2014

De Villanueva Mesía a El Rocío.

De ilusiones también se vive, pensando en hacerlas realidad
 Este trazado es el proyecto de una ilusión, ir desde Villanueva Mesía hasta El Rocío en bici, posteriormente, espero que se haga realidad, con lo que subiré el track definitivo y los detalles reales de lo acontecido, con fotos y vídeos, por supuesto.

Por cierto, en mi web de el porche podéis encontrar sobre mis camino a El Rocio.

En el vado de El Quema, Junio 2014.

Buen Camino