martes, 26 de agosto de 2008

"Los Caminos"

Los "Caminos de Santiago" acogen a todos sus peregrinos (jacobitas) y dejan en ellos una indeleble y permanente "marca".
Sólo cuando se ha vivido esa enriquecedora experiencia, puede comprenderse esa "identidad" que convierte al peregrino en un símbolo.
Ese camino, ese viaje supone un "sacrificio" (sacrum facere = convertir en sagrado)y la energía espiritual que nos va impregnando es proporcional al sufrimiento, físico-mental, que se va padeciendo, paso a paso, día a día, hasta llegar al final.
La peregrinación supone la satisfacción de unos deseos, personales e íntimos, que se cumplen cuando finaliza el viaje y se alcanza el punto de destino.

El Camino es toda una experiencia vital que permite disfrutar, poco a poco, de la gran riqueza humana, religiosa, paisajística, cultural y monumental de las tierras que desde cada lugar de origen, y siguiendo antiguos y tradicionales itinerarios, acaban llevando a Santiago de Compostela.

domingo, 10 de agosto de 2008

El Camino Norte de Santiago en los libros

No sé qué podrá dar de sí esta entrada. La realidad es que me encuentro leyendo un libro de literatura juvenil, exactamente la novela: "Finis Mundi" de Laura Gallego García, colección El Barco de Vapor, editorial SM y al llegar a su segunda parte me encuentro este texto:

"... Año 998 d.C. RUINUS CRESCENTIBUS...

...La caminata había sido en ocasiones entretenida, en ocasiones muy dura. Habían atravesado tramos muy difíciles, y viajar por Occitania en invierno no había sido muy agradable, obligados a detener la marcha constantemente por culpa de las nevadas. Les había costado medio año llegar a los Pirineos, pero, una vez allí, como era invierno, habían tenido que esperar el deshielo para cruzar la cordillera. Ahora el tiempo acompañaba y el viaje era más sencillo. Llevaban cerca de dos meses de viaje por el Camino, y ya estaba entrando el verano. Habían elegido la ruta más al norte, para sortear el peligro de las incursiones musulmanas, y ello les había permito visitar parajes naturales de una belleza inusitada: verdes campos, bosques recubiertos de helechos, impetuosos torrentes y crestas de jóvenes montañas se habían mostrado ante sus ojos. La hospitalidad de la gente hispánica seguía siendo proverbial, sobre todo en el Camino, donde, por lo visto, se decía que traía mala suerte no acoger a un peregrino. Habían conseguido otro caballo en Occitania y ello había hecho más fácil y rápido el viaje, aunque los auténticos peregrinos, los que iban a pie, los miraban con una ligera mueca de reprobación..."
Me han llamado poderosamente la atención dos detalles:
- La referencia al Camino del Norte como lugar de inusitada belleza. Eso de los verdes campos, bosques recubiertos de helechos,.... es que es algo más que palpable.- Curioso como habla de los auténticos peregrinos, los que iban a pie, miraban con reprobación a los que iban a caballo. ¿Qué tipo de peregrino hemos sido? A pie no hemos viajado, pero a caballo tampoco. Nuestro esfuerzo ha sido más que considerable, ¿más que a pie? Personalmente creo que sí.

Buen Camino