Somos Hacedores de Caminos que se adentran en el Bosque Habitado. Si los caminos están hechos los recorremos, y si no, los inventamos.
Arriba las ramas. Abajo las raíces. Por siempre jamás: "Buen Camino".


"Cuando emprendas tu viaje a Ítaca pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias."

domingo, 21 de octubre de 2018

Camino 2018: Del San Salvador al Primitivo


De nuevo había llegado la hora de lanzarse al Camino. La llamada era fuerte e intensa y había que responder sin más demora. Nos planteamos hacer tres caminos en uno: el de San Salvador (León-Oviedo, con 122 kms), el Primitivo (Oviedo-Santiago de Compostela, de 318 kms) y el del Fin del Mundo (Santiago de Compostela-Finisterre-Muxía, con 124 kms). Luego la cruda realidad nos recolocó en nuestro sitio, nos puso los doloridos pies en el suelo, y quedaron dos en uno: el de San Salvador y el Primitivo. El del Fin del Mundo, seguro que puede seguir esperando.


Según nuestra percepción y la de otros expertos peregrinos seguidores del Camino de Santiago, se trata, probablemente, de los dos caminos más duros y difíciles que hay, junto con el del Norte, en los que se requiere un nivel y grado de preparación física elevado y considerable, y es que eso de moverse longitudinal y transversalmente por los Picos de Europa, tiene su miga. Nosotros, creemos que es así, aunque seguramente, haya otras opiniones al respecto como gustos y peregrinos. No vamos a debatir sobre ello.

A continuación, vamos a contar, como es costumbre en este blog, nuestras sensaciones, vivencias e impresiones acerca de lo vivido, sin entrar en el detalle de explicar el camino en sí mismo, que para eso y muy bien, están las guías turísticas. Pretendemos, de forma resumida dejar constancia de lo que más no ha llamado la atención, así como de datos de interés cara al futuro, tales como distancias recorridas por etapas, acumulados subiendo y bajando, tiempos de caminar empleados, medias en movimiento, etc..., y lo que puede ser aún más interesante los albergues en los que nos fuimos alojando, nuestra valoración, precios, lo gastado en avituallamiento y en viajes. Pensamos que esa información puede ser de gran interés, cara a una posible repetición de alguno de estos Caminos en el futuro o para otros peregrinos que se animen a seguir huellas ancestrales.

Toda esa información de datos detallada y obtenida al pie del Camino, usando el Garmin Fénix 3.0 Zafiro, se encuentra recogida en una tabla de datos a la que puede accederse haciendo clic aquí>>>

También ofrecemos la posibilidad de bajarse el track o recorrido seguido para usar en el GPS, que aunque las fieles flechas amarillas están presentes en todo momento y nos orientan al 100 %, hay circunstancias como la espesa niebla (tal y como nos ocurrió en Hospitales), la espesa oscuridad al caminar antes del amanecer (como nos pasó en Puente Ferreira) y la lluvia a cántaros (cosa que nos sucedió al salir de Lugo), que nos hicieron echar mano al GPS que nos ayudó a encontrar el buen camino y a reconducir nuestros pasos.

A efectos de ser más prácticos, ofrecemos a continuación y a modo de menú los dos tramos del camino seguido, a los que puede accederse haciendo clic sobre ellos para encontrar información más detallada y completa:

  1. Camino de San Salvador, de León (Pulchra Leonina) a Oviedo (Sancta Ovetensis).
  2. Camino Primitivo, de Oviedo a Santiago de Campostela.
Os deseamos pues, un disfrute total de cada paso, de cada momento y lugar. En definitiva: ¡Buen Camino y que el gran Santiago os proteja!


Track y perfil:
Powered by Wikiloc

Powered by Wikiloc


  • Ver las fotos hechas con el móvil al pie del Camino 2018 aquí>>>
  • Más información extra sobre el Camino 2018 aquí>>>

miércoles, 3 de octubre de 2018

Camino Primitivo 2018


Caminar por el Primitivo desde el primer momento crea sentimientos especiales de respeto y consideración. Nada más que el hecho de pensar que ya en el siglo IX, el rey Alfonso II "El Casto", se adentró por ésta senda para verificar la existencia de la tumba del Apóstol Santiago, produce una sensación de vértigo difícilmente explicable.  A  la ruta montañosa que siguió el mencionado rey es a la que se conoce como "Camino Primitivo", que partiendo de Oviedo, va por el occidente hasta Lugo, para llegar finalmente a Santiago.

Junto con el del "San Salvador" y el del "Camino del Norte", posiblemente sea una de las rutas más exigentes de todas aquellas que se denominan "Camino de Santiago" en la Península Ibérica. El trazado montañoso, la existencia de empinadas rampas, elevados puertos y el ocasional escarpado del trayecto, así lo ponen de manifiesto y si vienes de hacer el del "San Salvador", pues más duro todavía. Por otra parte, bien hay que decir, que el territorio por el que nos desenvolvemos, primero Asturias y luego Galicia, es de una belleza especial, con una pureza salvaje. Se trata de espacios majestuosos, amplios, bastante bien conservados. "Bosques habitados"... primigenios, algunos por desgracia devastados por el fuego, pero que no le quitan ni un ápice de atractivo natural. Pueblos ancestrales, de construcciones de piedra, que parecen como detenidos en el tiempo. Gente amable, acostumbrada desde el albor de los tiempos, a tratar con nobleza y cortesía al caminante peregrino. Todas esas razones juntas, hacen que el "Camino Primitivo" sea, a la vez, tan especialmente duro y atractivo.


Nos lo planteamos en 12 etapas, intentando disfrutar de finales de etapa "no oficiales" y de albergues novedosos, fuera de los circuitos clásicos establecidos por las guías oficiales, sobre todo antes de conectar con el Camino Francés, y creemos sobradamente haberlo conseguido.

A continuación, brevemente, ofrecemos un resumen de cada etapa, intentando dejar cara al futuro constancia de los datos más interesantes y de relevancia para próximos peregrinos, a la vez que guardar para el recuerdo lo que nos pareció más destacable y precioso.

Han sido 326 kilómetros de recorrido, con 7924 metros de acumulado subiendo y 7950 metros bajando. Con 295 horas de estar andando a una media de 4 kilómetros/hora. Al menos, así lo dice el GPS...

Las etapas que hicimos fueron:

1. Miércoles, 3/10/2018: Oviedo - San Juan de Villapañada.
    - Recorrido: 32,97 kilómetros. Oviedo - San Lázaro de Paniceres - Lampajúa - Escamplero - Premoño - Peñaflor - Grado - San Juan de Villapañada.
    - Acumulado: 751 metros subiendo; 985 metros bajando.
    - Tiempo en movimiento: 8 horas 9 minutos
    - Media en movimiento: 4 kilómetros/hora
    - Destacable: Madrugamos mucho en el día de hoy, y con "mariposillas en el estómago", iniciamos esta primera etapa del "Camino Primitivo". Antes de las 7 de la mañana, salimos del Albergue de San Salvador en Oviedo, buscando la Catedral, km 0 del Camino. Toca callejear y a la vez ir recibiendo las primeras luces del alba. Una cafetería abre sus persianas, raudos aprovechamos para tomar un buen desayuno que nos cargue de energía. Poco a poco vamos saliendo del casco urbano, para ir adentrándonos en una densa niebla, que aparece y desaparece al mismo ritmo que lo hacen los subes y bajas del terreno. En Lampajúa sellamos y seguimos por un carril que transcurre entre una espesa, oscura, masa boscosa que intermitentemente parece que abriera como ventanas a la claridad. Pasamos Loriana, la Bolguina y superamos las fuertes rampas de Escamplero; luego Premoño, Paladín y Peñaflor que da paso a la gran localidad de Grado. Allí nos abastecemos de provisiones en el "supermercado de la abuelilla", que nos obsequia generosamente con un paquetillo de galletas y un chupa-chups... para endulzar el camino. ¡Gracias, mil veces! Como donde vamos no hay tienda, hemos comprado lo suficiente para almorzar, merendar, cenar y desayunar, así que con el peso extra a la espalda y con toda la calor imaginable, toca afrontar las que parecen interminables rampas, que finalmente nos llevan hasta el Albergue de Peregrinos de San Juan de Villapañada (5 euros) en donde somos magníficamente atendidos por su gran hospitalero: Domingo. Nos encontramos en un ambiente totalmente rural, rodeados de ovejas, vacas y plena naturaleza por todas partes, con espectaculares vistas de pájaro al Valle de Grado, que mansamente se extiende a nuestros pies. Nos han salido más kilómetros de la cuenta, pero ante semejante lugar, bien decimos que vale la pena el esfuerzo. Colada hecha, paseo relajante por los alrededores con invitación sorpresa de una botella de sidra servida por un lugareño, clase de escanciado de sidra/agua a cargo de Domingo, cena comunitaria de los riquísimos macarrones que el hospitalero "en un pis-pas" nos ha preparado, disfrute viendo a Vladimir (el ucranianio) devorar uno tras otros los platos de macarrones que se le ponen delante, rato de charla amigable con los otros peregrinos, recuerdo especial al peregrino alemán, Heriberto, que conocimos en el albergue de Oviedo y al que seguiremos encontrando en otras etapas de modo intermitente. En cuanto se mete el sol, nos vamos a la cama, que mañana será otro día.

2. Jueves, 4/10/2018: San Juan de Villapañada - Bodenaya.
    - Recorrido: 29,84 kikómetros. San Juan de Villapañada - El Fresno - Cornellana - Salas - Bodenaya.
    - Acumulado: 999 metros subiendo; 808 metros bajando.
    - Tiempo en movimiento: 7 horas 57 minutos
    - Media en movimiento: 3,8 kilómetros/hora
    - Destacable: Nos levantamos tempranito para poder empezar a caminar con las primeras luces del día. Desayunamos en el albergue lo que subimos la jornada anterior. Las luces de Grado quedan a nuestra espalda y a nuestros pies, enmarcado por las primeras claras de la mañana. Caminamos a buen ritmo, superando las empinadas rampas de El Fresno y disfrutamos de una bellisima salida del Sol. Seguimos la sombra de nuestros pasos hasta Cornellana, en donde hacemos una breve parada para avituallarnos: con un sabroso pincho de tortilla. Para el mediodía llegamos a Salas donde almorzamos "demasiado opíparamente" en el restaurante El Pachón que sirve contundentes menús de peregrinos y sin más demora nos ponemos a subir los últimos desniveles hasta llegar al Albergue de Peregrinos de Bodenaya, que tiene como "ángeles hospitaleros", a David y Celia, que nos acogen con los brazos abiertos, llenos de generosidad y amabilidad. Crean y organizan un fenomenal ambiente de auténticos peregrinos, solidario y con una maravillosa cena "vegana" comunitaria. Lavan y secan nuestra ropa, lo que produce una sensación confortable "de oler a limpio". Por la mañana, también ofrecen el desayuno. ¡Son geniales! El pago es un "donativo a voluntad y responsable" que entendemos debe cubrir lo generosamente entregado: alojamiento, lavado de la ropa, cena y desayuno. Recomendamos encarecidamente el paso por este albergue, ya que para nosotros ha sido de lo mejor en el Camino. Conectamos con Juan Antonio "El Canario", que se convertiría hasta Lugo, en compañero inseparable de pisadas.


3. Viernes, 5/10/2018: Bodenaya - Campiello.
    - Recorrido: 35 kikómetros. Bodenaya - La Espina - Tineo - Campiello.
    - Acumulado: 722 metros subiendo; 748 metros bajando.
    - Tiempo en movimiento: 7 horas 44 minuros
    - Media en movimiento: 4,5 kilómetros/hora
    - Destacable: Al son del "Ave María", de Franz Schubert... nos despiertan en el Albergue de Peregrinos de Bodenaya. Desayuno comunitario y del pago del donativo de voluntad que secretamente se echa en un buzón instalado "ex-profeso", por los maravillosos hospitaleros David y Celia, que serán difíciles de olvidar, ya que se han convertido en una muy positiva referencia de lo que debe ser el "auténtico" Camino.
Comienza el caminar, en sube y baja continuos, por el "Llano Asturiano" (como nos dijo anoche David), por bellisimos y sombreados bosques de galerías, en lo que será la tónica de toda la jornada. Sin mucha demora llegamos a Tineo, en donde saboreamos un exquisito bocadillo de recién hecha tortilla con chorizo y un tercio de fresquísima Radler, lo que nos sabe a "gloria divina"... . De vuelta al camino, lo primero que hacemos es visitar la Iglesia Parroquial de Tineo, que además contiene una interesante muestra de imaginería románica y gótica concentrada en el Museo de San Pedro de Tineo, lo que nos supuso un interesante momento cultural. Hay que saber aprovechar lo que generosamente da el Camino.
A la salida de Tineo, comienzan de nuevo los repechos para coger altura y el terreno se hace muy ondulante, pleno de subes y bajas "rompepiernas", por carriles la mayoría de ellos sombreados de espesas galerías arbóreas. Superado el puerto comienza el fuerte y continuado descenso hasta acercarnos al muy antiguo monasterio cisterciense de Santa María la Real de Obona, de factura medieval, iniciado en el siglo VIII, importante punto de encuentro en el antiguo camino y en el que se hace referencia en sus viejos documentos, por primera vez, a la sidra asturiana.


De vuelta al Camino, seguimos ahora en sube y baja por carril emboscado en galería hasta llegar a la carretera, para en unos 3 kilómetros aproximadamente, llegar hasta la aldea de Campiello, alojándonos en el Albergue Casa Herminia (8 € de alojamiento + 10 € de almuerzo + 3 € d desayuno) total 21 €, que damos encantados de la vida. Buen trato, buen avituallamiento y buen precio, ¿qué más podemos pedir?

4. Sábado, 6/10/2018: Campiello - Berducedo
    - Recorrido: 28,65 kilómetros. Campiello - Borres - Hospitales - Montefurado - Lagos - Berducedo.
    - Acumulado: 1129 metros subiendo; 866 metros bajando.
    - Tiempo en movimiento: 7 hpras 44 minutos
    - Media en movimiento: 3,8 kilómetros/hora
    - Destacable: Cuando salíamos de Campiello, con algunas nubes en el cielo, unas frías ráfagas de fuerte viento nos empezaron a anunciar lo que iba a ocurrir en esta jornada. El Camino nos iba a mostrar su cara más dura, y vaya que lo hizo. Caminamos hasta la localidad de Borres, y luego hasta el cruce de La Solana, donde el Camino se bifurca. A la izquierda, baja hacia Pola de Allande; a la derecha sube hasta la parte alta del pueblo de La Mortera y la ermita de San Pascual, desde donde sube hasta los 1321 metros de altura, para recorrer la zona de Hospitales, en un tramo especialmente duro de media-alta montaña. En el punto de opción, decidimos, por mayoría, hacer el Camino por Hospitales (asumiendo de antemano, todas las consecuencias...). Además, en esta jornada el tiempo, indeciso, con nubes y claros al principio, se fue transformando en cuanto comenzamos a afrontar las duras, fuertes y empinadas rampas. Viento de costado, nubes bajas y conforme cogíamos altura, se incrementó la fuerza del viento apareciendo fuertes ráfagas que hacían difícil mantener el equilibrio. Hizo su aparición la lluvia que junto al viento, empezaron a aumentar la sensación de frío. Chubasquero y capa de lluvia, han resguardado bien el cuerpo, aunque de rodillas para abajo, la ausencia de un pantalón adecuado y de polainas, ha hecho que el agua fuera pasando, "hilillo a hilillo"... al interior de las botas: conclusión, pies chorreando. En fin, cosas del Camino... La espesa niebla, cada vez más baja en la altura, nos hacía buscar "con ansia"... las salvadoras flechas amarillas. Nunca nos han faltado. Además, el GPS nos daba una estupenda sensación de tranquilidad. Hemos formado un grupo protector de peregrinos (nosotros dos, el Canario, los alicantinos de Baza (mi Mamá Carmen y Paco), y los colombianos (Grace y Rodrigo). Todos juntos, nos hemos dado seguridad en este tramo en el que sucesivamente hemos ido pasando junto a las ruinas del Hospital de Paradiella, el de Fonfaraón y el de Valparaiso. Y es que estos parajes extremos fueron la causa de la enfermedad y muerte de los peregrinos que se aventuraban por esta Ruta montañosa. Con reverente respeto nos acercamos a visitar las escasas ruinas y en silencio y bajo la lluvia fuimos llaneando hasta llegar a la Capilla del Hospital de Montefurado, último hito en las alturas. Toca ir llaneando y descendiendo poco a poco y con extrema precaución, sufriendo y disfrutando del Camino, como debe ser. La bajada nos lleva finalmente al Puerto del Palo, lugar en el que combinando cómodo carril y carretera seguimos bajando hasta la población de Lago. Poco a poco, llegamos hasta Berducedo, nuestro destino de hoy. En nuestra memoria quedará esta etapa épica: la de los Hospitales, y en verdad tiene motivos para que así sea. Nos alojamos en el Albergue "Camín Antiguo", 15 euros, amplio, espacioso, con buenas instalaciones, aunque nos resulte frío y poco acogedor.


5. Domingo, 7/10/2018: Berducedo - Grandas de Salime.
    - Recorrido: 22,69 kilómetros. Berducedo - La Mesa - Buspol - Embalse de Salime - Grandas de Salime.
    - Acumulado: 707 metros subiendo; 1281 metros bajando.
    - Tiempo en movimiento: 5 horas 25 minutos
    - Media en movimiento: 4,2 kilómetros/hora
    - Destacable: Amenazaba lluvia, cuando a la luz de los frontales salíamos del albergue, y nos poníamos en la tarea del caminar. Todavía era de noche y la luz se mostraba indecisa por el Este. Salíamos de Berducedo cogiendo altura, como es corriente en el Camino, hasta llegar a una ancha y muy buena carretera de un perfecto asfaltado que enmarcada de frondosos helechos y gigantescos robles y castaños, nos lleva finalmente bajando hasta la población de La Mesa. Me llama profundamente la atención  la gran cantidad de salamandras aplastadas en la carretera (llegué a contar en este tramo hasta 12), lo que me hizo meditar mientras camino, en el daño que el hombre hace, continuamente, al Medio Ambiente, a quien desprecia sin parar. ¡Qué pena da contemplar a animales tan bellos y posiblemente escasos, aplastados de forma tan inmisericorde, en el devastador asfalto! En fin, para crear conciencia ecológica, sirve también el Camino.
Llegados a La Mesa, toca subir el gran puerto, que se nos muestra con nubles muy bajas que nos va empapando, sin darnos cuenta, de fina lluvia, que junto con el sudor nos pone el cuerpo: camiseta, térmica, chubasquero y capa, bien mojados y chorreando; pero... ¡no hay dolor! se aprietan los dientes y se sube a muy buen ritmo, a la vez que el "resoplido" de las aspas de los molinos aerogeneradores, que quedan a nuestra izquierda, nos hace presentirlos, que no verlos por las nubes. Una vez superado el puerto, la carretera comienza a llanear y poco después a bajar, ¡ya era hora!, y girando a la derecha, pronto dejamos el asfalto, tomando un precioso carril franqueado, a lado y lado, por grandes lajas de pizarra, que nos lleva directamente hasta la Capilla de Santa Marina de Buspol. Antonio lee en voz alta la oración del peregrino que camina hasta Santiago, resultando un momento íntimo y de relax altamente emotivo.

Comienza el llaneo y luego un gran descenso que nos conduce hasta el embalse de Salime. Empiezan a levantar las nubes, el sol atraviesa los girones de niebla existentes. El espectáculo resulta grandioso, de una profundidad infinita. La "pena"... son las huellas del gran incendio forestal que hace un par de años, devastó la zona y se cebó sobremanera con el pinar. Una preciosa y larga bajada entre pinos, robles y castaños, acaba en un precioso sendero, que zigzagueando... nos lleva hasta la corona de la presa, que "boquiabiertos de asombro"... cruzamos. El sol calienta al principio la subida por la carretera, luego las nubes lo tapan y vuelve a nublarse. Un hidroavión suelta cargas de agua sobre el embalse; se ve que están practicando por si acaso. Después de unos 6 kilómetros de subida continuada llegamos a Grandas de Salime que nos da cobijo en el Albergue de Peregrinos de El Salvador (6 euros). Es un albergue nuevo, de buenas instalaciones, aunque nos resulta "algo estrecho" El hospitalero, un auténtico "malafollá"... (en su sangre debe haber algún gen granaino...); la hospitalera, todo lo contrario: gentileza, cortesía y amabilidad. ¡El Camino ofrece todo lo bueno, y también lo malo! Ropita lavada y seca, y vuelta a disfrutar del dulce confort del "olor a limpio". La comida-almuerzo-cena en bar O'Regueira, en forma de menú del peregrino muy rica y abundante.


8. Lunes, 8/10/2018: Grandas de Salime - A Fonsagrada.
    - Recorrido: 28,39 kilómetros. Grandas de Salime - Castro - Peñafuente  - Puerto de O Acebo - Fonfría - Silvela - A Fonsagrada.
    - Acumulado: 903 metros subiendo; 721 metros bajando.
    - Tiempo en movimiento: 6 horas 59 minutos
    - Media en movimiento: 4,1 kilómetros/hora
    - Destacable: De nuevo iniciamos nuestro caminar con las primeras luces de la mañana, después de cargar las pilas con un buen desayuno (café con leche y unas grandes tostadas). Desde el mismísimo punto de partida comienza una subida suave y continuada, a la vez que vamos pasando por multitud de pequeñas poblaciones. De entre todas, destaca la de Peñafonte, con una gran capilla, viejo lavadero y una fuente de fresca y rica agua. A partir de este instante comienza en serio la dura y continuada subida del puerto del Acebo, el que geográficamente separa las comunidades de Asturias y Galicia. En la Venta del Acebo, nos tomamos una gran cerveza con limón, así como un riquísimo bocata de jamón y queso (6,5 €), servidos por  con bastante "malafollá" por alguien que no sabe tratar como se merece a los peregrinos. Superado este "escollo", comienza el acercamiento "rompepiernas" a Fonsagrada, destacando la reconfortante parada en la fuente de Fonfría, ya que aunque no aprieta mucho la calor, el agua es siempre bienvenida y de agradecer. Más adelante, tomamos el camino que señala a Fonsagrada (a la izquierda) y que primero baja y llanea para terminar en unas formidables e impresionantes rampas que nos meten de lleno en la población. Seguimos el Camino hasta llegar a las puertas del Albergue de Peregrinos de la Xunta de Galicia "Ramón Rodríguez", maravillosamente atendido por su hospitalera que nos recibe de forma muy cálida y acogedora (6 €). Se trata de un antiguo palacio remozado, con estupendas instalaciones, amplio y cómodo, algo que nos hace sentirnos felices y contentos. Comemos en el restaurante O Caldeira por 10 € un menú de peregrino exquisito en cantidad y calidad: fabas con pulpo, ternera guisada y flan de café. Impresionante momento de fraternidad durante la comida: Juan Antonio "El Canario", Carmen "La Mamá", Paco "El Papá", el Gómez y un servidor. En esencia, disfrutamos de un bello y emotivo instante de los que proporciona el Camino. Y es que a estas altura, las relaciones humanas y el espíritu van fortaleciéndose y madurando.

7. Martes, 09/10/2018: Fonsagrada - O Cádavo.
    - Recorrido: 26,54 kilómetros. Fonsagrada - Padrón - Vilardongo - Montouto - Paradavella -Degolada - Couto - Lastra - Fontaneira - O Cádavo (toxo queimado).
    - Acumulado: 758 metros subiendo; 973 metros bajando.
    - Tiempo en movimiento: 6 horas 29 minutos
    - Media en movimiento: 4,1 kilómetros/hora
    - Destacable: De nuevo, antes de que salga el sol, nos ponemos de lleno en el Camino. Después de un buen desayuno en Fonsagrada (en el bar que hay junto a la Gasolinera), empezamos a caminar con energía por carriles magníficamente arreglados y que van paralelos más o menos, a la carretera LU-530. Pasamos por O Padrón, y a partir de ese momento, enfilamos directamente hacia la cumbre de Montouto, que vemos perfilarse en el horizonte. Comenzamos a subir por rampas muy bien diseñadas y con un piso perfecto, diríamos que estupendo. Se nota el gran esfuerzo que en Galicia se ha hecho por cuidar el trazado del Camino, lo cual está muy bien, pero hay quizás en exceso, se ha domesticado, a nuestro juicio, de más, perdiendo la esencia natural y agreste que desde nuestra perspectiva debe tener. Es el signo de los tiempos actuales y el tributo "turístico" que se está pagando. Vaya una cosa por la otra. Poco a poco, a ritmo constante, vamos cogiendo altura hasta terminar en la cima, un lugar místico, cargado de ancestral energía y que fue asentamiento celta, lo que atestigua el dolmen de Montouto. Visitamos silenciosamente, como sobrecogidos por el lugar, las ruinas del antiguo hospital de peregrinos fundado por Pedro el Cruel en el siglo XIV y que ha estado funcionando hasta el mismo siglo XX. Un rato de meditación al pie del dolmen se convierte en uno de esos momentos sobresalientes de este Camino.

Abandonamos Montouto, como sin quererlo, por un muy amplio carril, escoltados por un denso pinar y espesa pradera de helechos. Después de tan bella bajada, nos encontramos, como de golpe, con la aldea de Paradavella, pintoresco sitio, con bar en el que recargamos las pilas: con un rico bocata de atún con aceitunas y un sabroso pincho de tortilla, regado por su correspondiente "cervezón". ¡Qué placer! Recuperadas las fuerzas, toca entrar y caminar por una exigente zona "rompepiernas", con la Cuesta del Sapo, entre otros. Cuesta trabajo y esfuerzo, se hace duro, pero, poco a poco, llegamos, cansados pero contentos, a nuestro destino, O Cádavo. La excelente hospitalera "Mery" (nombre abreviado de Emérita), del estupendo albergue "Porta Santa", (10 €), nos explica que O Cádavo, significa "toxo queimado". El toxo es un arbusto espinoso muy extendido en Galicia y es de las primeras plantas que arraigan en los suelos devastados por los incendios, de ahí la expresión "toxo queimado" y O Cádavo. Comemos con gana una estupenda ensalada y plato combinado con dos huevos, patatas y filete de lomo, y de postre, tarta helada. Hacemos una "lavada comunitaria" disfrutando del olorcito a limpio y descansamos de lujo con la fortuna de sentir el solecito que atraviesa la ventana del albergue y se posa acogedoramente en los pies. Un pequeño acontecimiento, como sin importancia, que en extremo se sobrevalora, ya que después de tanto esfuerzo, esta es la mejor recompensa que podría imaginarse. ¡Cosas del Camino!

8. Miércoles, 10/10/2018: O'Cádavo - Lugo.
    - Recorrido: 32,13 kilómetros. O'Cádavo - Castroverde - Gondar - Carballido - Fazaí - Lugo.
    - Acumulado: 573 metros subiendo; 966 metros bajando.
    - Tiempo en movimiento: 7 horas 42 minutos
    - Media en movimiento: 4,2 kilómetros/hora
    - Destacable: Sabedores de que la ruta hasta Lugo es larga, nos planteamos iniciar el caminar bien tempranito, algo que hicimos a partir de las 7, con los frontales al ristre y un frío que pela. Sin perder el ritmo, alrededor de las 9, nos encontrábamos en la localidad de Castroverde, sellando la credencial en el Ayuntamiento y obteniendo las primeras fotos de la jornada y de recuerdo en su simpática fuente. Después de este breve momento de respiro y de avituallarnos de fresca agua, reemprendemos la marcha, y por camino "demasiado" arreglado, vamos pasando por Gondar, Carballido y Fazaí, accediendo a Lugo por el barrio de la Chanca. Pasamos bajo la muralla romana y nos adentramos en el casco viejo de Lugo; callejeamos por el centro de la ciudad, andando bajo los soportales de la Plaza Mayor en la que se encuentra la sede del Ayuntamiento, hasta llegar al Hostal Cross, que por 14 € nos da cobijo en sus "encapsuladas y futuristas camas", toda una experiencia de vida encajonada que también nos toca vivir en el Camino. Tomamos un menú del peregrino bastante deficiente, mal servido y consistente en un soso e insípido caldo gallego, un secreto con patatas (estaba bueno) y una tarta de queso pasable, por un total de 12 €. En fin, hemos tenido mejores alojamientos y comidas en otros sitios, pero hay que probarlo y conocerlo todo, para luego poder apreciar y valorar lo bueno. La última tarea, pasear por Lugo y comprar algo para la cena y el próximo desayuno, que mañana será otro día.


9. Jueves, 11/10/2018: Lugo - Ferreira.
    - Recorrido: 30,5 kilómetros. Lugo - San Lázaro - San Vicente do Burgo - Santa Eulalia de Bóveda - Bacurín - San Román de Retorta - Ferreira. 
    - Acumulado: 637 metros subiendo; 564 metros bajando.
    - Tiempo en movimiento: 7 horas 23 minutos
    - Media en movimiento: 4,2 kilómetros/hora
    - Destacable: A las 7 de la mañana, noche cerrada, llovía con toda la intensidad que pudiera imaginarse. Bien pertrechados con las capas de lluvia, dirigimos nuestros pasos por la adormecida ciudad de Lugo, pasando junto a su catedral, mientras sus canales escupían el agua con furia desatada. A pesar del chubasquero y la capa de lluvia, el fuerte viento racheado pegaba la cortina de agua a los pantalones, a los que el agua cala, traspasa y empapa los calcetines. Un hilillo frío y constante baja sin compasión hasta el interior de las botas, con el resultado de que nada más empezar ya están los pies empapados. ¡Ufff, cómo me he acordado de los pantalones ¿hidrófugos? y de las polaínas de Eva! Bajamos hasta el río Miño, atravesamos el puente y caminanos junto a él por su orilla derecha. Lugo sigue adormecida bajo la constante lluvia y esa imagen es la que nos despide. Empezamos la consiguiente subida para dejar el valle del que poco a poco vamos saliendo, a la vez que la lluvia amaina. ¡Menos mal! Mientras camino, los pies recuperan su temperatura y los pensamientos vuelan en la mente: lluvia desatada, nubes compactas, luz del amanecer, sobre los claros de azul y de sol. El ánimo se alegra y caminamos por el asfalto de la carretera, que de vez en cuando se intercala con sendero y algún tramo de "corredoira". Hay densos bosques de robles y castaños a izquierda y derecha. La lluvia ha cesado y aunque corre viento a veces racheado, se ha quedado un bonito día para caminar. Casi sin darnos cuenta llegamos al cruce que señala el desvío del Camino para dirigirnos hasta el templo romano de Santa Eulalia de Bóveda. Este tramo optativo, es sin lugar a dudas uno de los más bellos de todo el Primitivo y bien vale la pena hacer este rodeo para llegar a la perdida aldea que guarda un tesoro de más de 2000 años: un templo-balneario romano muy ricamente decorado, todo él en un maravilloso entorno rural y natural, un fenomenal robledal, con ancestrales castaños y extensas praderas de helechos, que nos sumergen de lleno en el "bosque habitado y animado". Al final del círculo, encontramos la espectacular Iglesia románica del siglo XII de San Miguel de Bacurín. En resumen, lo mejor de la etapa ha estado en este tramo extra del Camino. ¡Bien ha valido la pena!


Volvemos a la carretera, solitario asfalto que nos acerca paulatinamente a San Romao de Retorta donde avituallamos y finalmente llegamos hasta Ferreira, en donde tenemos el cobijo de la jornada en el Albergue A Nave (11 €), lavado (7 €) y cena (12 €). ¡Qué más se puede pedir! A descansar y a relajarse toca. Mañana, a Melide, conectando con el Camino Francés.

10. Viernes, 12/10/2018: Ferreira - Boente
    - Recorrido: 29,93 kilómetros. Ferreira - Leboreira - Vilouriz - Vilamor - Melide - Boente.
    - Acumulado: 532 metros subiendo; 653 metros bajando.
    - Tiempo en movimiento: 7 horas 2 minutos
    - Media en movimiento: 4,3 kilómetros/hora
    - Destacable: Era bien de noche, cuando a la luz de los frontales, abandonábamos el Albergue A Nave de Ferreira. El viento soplaba con bastante fuerza, agitando y aullando con furia, sobre los bosques que nos rodeaban. No se tenía la sensación de frío de días pasados. A buen ritmo, nos cobijamos en nuestros pensamientos y en el Camino, hasta llegar al puente romano de Ferreira. Por la escasa luz, a duras penas lo podemos contemplar, reanudando la marcha. Al poco rato y gracias al GPS nos damos cuenta de que seguimos una dirección equivocada y las señales han desaparecido. Hemos de volver sobre nuestros pasos de vuelta hasta el puente y allí rescatar el buen camino. Toca caminar ahora alternando solitaria carretera y "corredoiras", en sube y baja continuo, siendo esta la tónica normal de la jornada. Pasamos consecutivamente por San Jorge, Montecelo, Ribadal, As Seixas, Merlán, Vilouriz y ¡por fín! Melide, en donde conectamos con el populoso Camino Francés. Notamos la abundante presencia de peregrinos y es que a pesar de la época del año, siempre está a tope. Como no podía ser de otra manera, nos dirigimos a probar el famoso "pulpo a feira" de Melide, algo que hacemos en la Pulpería Ezequiel, bien regado con unos riquísimos potes de Ribeiro Tinto y de postre una espectacular tarta de orujo.

Después del buen yantar y merecido descanso, reemprendemos el caminar hacia Boente, en paseo relajado y divertido, hasta llegar al Albergue de El Alemán (12 €), flamante, bien espacioso, limpio y muy bien cuidado. ¡Ojo, comienzo un mocoso resfriado! Un peregrino me ofrece generosamente paracetamol. Mañana iré a una farmacia en Arzúa.

11. Sábado, 13/10/2018: Boente - O'Pedrouzo
    - Recorrido: 32,47 kilómetros. Boente - A Fraga - O Rio - Ribadixo - Arzúa - A Peroxa - Quintas - A Salceda - As Ras - A Brea - Santa Irene - A Rúa - O Pedrouzo.
    - Acumulado: 610 metros subiendo; 728 metros bajando.
    - Tiempo en movimiento: 7 horas 46 minutos
    - Media en movimiento: 4,2 kilómetros/hora
    - Destacable: Esta mañana al empezar a caminar hacía menos frío, aunque sí se notaba un fuerte viento que hacía rugir las altas ramas de las galerías boscosas por las que nos movíamos. Hemos ido atravesando multitud de pequeñas aldeas, incontables "corredoiras", antiguos pasos de peregrinos y de ganado, todos ellos enmarcados por húmedas musgosas piedras. Una "CORREDOIRA" es un camino estrecho entre muros y heredades, sólo capaz para poder pasar un carro. La "CORREDOIRA", como camino rural para servicio de las labores de campo y montaña, atraviesa sotos, "FRAGAS" y robledales; pone en comunicación unas aldeas con otras; sube a las cumbres gateando por las pendientes; desciende a los valles para esconderse bajo el ramaje de los árboles, que a modo de toldo le dan sombra. (sic Juan Cuveiro Piñol - Diccionario gallego - Barcelona 1876). A pesar de estar en Galicia, se nota que hay una gran falta de agua y el estrés hídrico de la vegetación es notable.
Llegamos a la gran Arzúa, ya en pleno Camino Francés, y a partir de ahora toca caminar alternando consecutivamente lateral de la carretera, con "corredoira" y carril cementado. El camino se nos antoja cada vez más "domesticado". Cuando pasamos por A Calzada es la hora de una buena cerveza y correspondiente bocadillo con delicioso queso de Arzúa, para seguir en la misma tónica a O Pedrouzo. Nos alojamos en un amplio albergue A Trisquel (10 €) y disfrutamos de una rica cena de peregrino (10 €). Enseguida a dormir, que mañana toca caminar hasta Santiago.

12. Domingo, 14/10/2018: O Pedrouzo - Santiago de Compostela.
    - Recorrido: 20 kilómetros. O Pedrouzo - Monte do Gozo - Santiago de Compostela.
    - Acumulado: 454 metros subiendo; 634 metros bajando.
    - Tiempo en movimiento: 5 horas 5 minutos
    - Media en movimiento: 4,2 kilómetros/hora
    - Destacable: Una mala noche la tiene cualquiera, pero si eso sucede la noche anterior a la que vas a llegar a Santiago, digamos es una "faenilla", por no ponerle otro nombre más contundente. Menos mal que el "ansia viva" por llegar a Santiago, después de haber hecho tantos "Caminos" no es tanta, aunque hay que decirlo, la desilusión es grande, ya que parece como si uno cometiera una "pequeña estafa". Luego la razón te dice que no, que son muchos kilómetros en las botas y que se ha ganado sobradamente el privilegio de sentir que se han hecho dos Caminos realmente duros y difíciles y unas vomitonas y sus consiguientes apretones diarréicos no le pueden, ni le deben quitar un ápice a la gesta lograda. Santiago seguro que se hace cargo de la complicada situación.
Dicho lo anterior, hubo que hacer uso de unas pastillas de "salvacolina" y de un taxi (27 euros) que nos puso rápidamente a las puertas del Albergue Blanco (15 euros), ya en Santiago de Compostela, lo que nos permitió "lujos de peregrinos-visa", es decir, obtener cómodamente la credencial/compostela, pasear por Santiago y hasta de llegar a tiempo de hacer cola para disfrutar de la Misa de Peregrinos, con obispo, órgano y botafumeiro incluidos. Santiago, siempre sabe lo que hace, y una cosa, lleva y no quita a la otra. Después de almorzar, vuelta al centro, abrazo al Santo, visita a sus reliquias, vuelta a pasear por las congestionadas calles y despedida de Santiago, con sabor agridulce al final y la "salvacolina" en el bolsillo, por si acaso...


Sacamos los billetes en ALSA para el lunes 15 de octubre, desde Estación Autobuses de Santiago a Estación Sur de Autobuses en Madrid, con salida a las 9:45 y llegada a las ¡¡¡19:30!!! (41,8 €). Luego desde la Estación Sur de Madrid a Granada, con salida a las 20:30 y llegada a las 01:00 del martes 16 (49,5 €), total 90,69 €. Se trata de un lento y penoso viaje, pero bueno, de Santiago y de Galicia había que salir como fuera.

El Camino de este año terminó, habrá que ir pensando en el próximo, ¿no? 


Track y perfil de la ruta:

Powered by Wikiloc

Powered by Wikiloc


  • Ver todas las fotos del Camino Primitivo 2018 aquí>>>
  • Ver información extra sobre este camino aquí>>>

martes, 2 de octubre de 2018

Camino de San Salvador 2018

En el año 2012 hicimos este mismo camino en bici, tanto San Salvador como Primitivo, pero ni por asomo, se parecen nada. Totalmente distintos, en muchos aspectos, el transitar a pie, nos ha permitido movernos por parajes extraordinarios, difícilmente realizables en bici, a no ser por "bicigrinos" pensamos que "extraterrestres". En más de un momento y en más de un lugar ha salido el tema de hacer el recorrido usando la bici o a pie, y la conclusión de forma inmediata ha sido siempre la misma: "Recorrer el Camino de San Salvador a pie es un privilegio exclusivo para peregrinos que pueden adentrarse por los caminos míticos, antiguos, escarpados, laberínticos, intrincados, en donde el ingenio de dos ruedas físicamente no puede pasar. Sentir en el interior cada paso es una sensación difícilmente explicable y que la bici no puede ofertar, y esto es algo contado desde la experiencia de haberlo hecho de ambos modos."


Salimos en autobús desde Granada a Madrid y luego de Madrid a León, el martes, 25 de septiembre de 2018, llegando a León a última hora de la tarde. Nos alojamos en el Albergue de Peregrinos de San Francisco de Asís (16 €). León, la Pulchra Leonina, es una ciudad que bien merece la pena de ser visitada, recorrida y disfrutada. Por ese motivo, decidimos quedarnos un día de asueto turístico para patear tranquilamente sus monumentos y calles. Nos centramos en la visita de la grandiosa Catedral y de la Basílica de San Isidoro, maravillosa y espectacular. De todo ello, se me queda grabada la visión del Gallo Dorado de su Veleta y el Cáliz de Doña Urraca. Callejeamos por las leoninas calles del Barrio Húmedo y disfrutamos del generoso Menú del Peregrino ofrecido en la Taberna La Taurina. Pronto nos vamos a dormir y a descansar, que al día siguiente empieza el Camino de verdad y "se acaban las tonterías".

Nos planteamos y realizamos las siguientes etapas, siguiendo las indicaciones de la magnífica guía redactada por José Antonio Cuñarro Expósito, de la Asociación de Amigos del Camino de San Salvador, a quienes expresamos nuestro más efusivo agradecimiento por el esfuerzo realizado para que el Camino de San Salvador sea una realidad, ya que sin su continuado esfuerzo en todos los ámbitos, la verdad es que no existiría. Puede descargarse y verse la mencionada guía aquí>>>


Las etapas que hicimos fueron:

1. Jueves, 27/09/2018: León - La Robla.
      - Recorrido: 30,94 kms. León - Carbajal - Cabanillas - La Seca de Alba - Cascantes - Ermita de Santa María de la Celada - Albergue de Peregrinos Municipal de La Robla (7 euros con muy buenas instalaciones, espacioso y limpio).
     - Acumulado: 684 m subiendo; 399 m bajando.
     - Tiempo en movimiento: 7 h 14 min
     - Media en movimiento: 4,3 kms/h
     - Destacable: En el albergue de La Robla, conocemos a un par de peregrinos que bautizamos como "El Holandés Errante" y a José Antonio, natural de Ciudad Real, pero ubicado en Castellón, con quien conectamos en gran medida y con el que hicimos gran parte del Camino de San Salvador, a pesar de que su modo de caminar era más ligero y tenía intereses distintos de los nuestros. Después, también conocemos al francés: "le homme du bordón", al que, sin más, bautizamos como "el tío de la vara".
Las fuentes que encontramos en el camino estaban totalmente secas, la calor hizo su buen acto de presencia. Hay que recordar igualmente, las "mini" moscas del río Bernesga, que nos mantuvieron muchos kms "con la boca completamente cerrada"....

Catedral de León, limpia de andamios.

2. Viernes, 28/09/2018: La Robla - Poladura de la Tercia.

     - Recorrido: 24,15 kms. La Robla - Puente de Alba - Santuario de la Virgen del Buen Suceso - Pola de Gordón - Beberino - Buíza - Las Forcadas de San Antón - El Barrancón - Poladura de la Tercia.
     - Acumulado: 612 m subiendo; 343 m bajando.
     - Tiempo en movimiento: 6 h 56 min.
     - Media en movimiento: 3,5 kms/h
     - Destacable: Nos metemos de lleno en la media-alta montaña. Precioso el albergue de peregrinos de Buíza, por sus cuidadas instalaciones y acogedor entorno, destacando la fresquísima agua de su fuentecilla. Desde Buíza, empieza la dura, empinada subida hasta superar las Forcadas de San Antón. Se suda la gota gorda, más si hace calor como nos pasó a nosotros, pero el espectáculo es grandioso. El paso de El Barrancón, impresionante. Son parajes de los que te dejan sin palabras. La bajada, primero por carril y luego por sendero hasta llegar a Poladura, también muy bonita. Se recomienda estar muy pendiente de las indicaciones y flechas para evitar despistes y rodeos innecesarios. El Albergue de Peregrinos de Poladura de la Tercia está ubicado en las antiguas escuelas del pueblo y se mantiene en pie y en funcionamiento gracias al esfuerzo de la colectividad de vecinos. Aunque tiene de todo, necesita de un buen mantenimiento para que quede bien.  De todas maneras, es de los que te hace recordar el dicho ese de "El turista exige; el peregrino agradece." ¡Gracias, pues!

3. Sábado, 29/09/2018: Poladura de la Tercia - Pajares.
     - Recorrido: 19,29 kms. Poladura de la Tercia - Cruz de Romeros o de San Salvador - Cruz de la Tusa - Sierra Cuchillo - Colegiata de Santa María de Arbas - Puerto de Pajares - Pajares.
     - Acumulado: 614 m subiendo; 833 m bajando.
     - Tiempo en movimiento: 6 h 28 min.
     - Media en movimiento: 3,6 kms/h
     - Destacable: Etapa "reina" del Camino de San Salvador, que conecta la provincia de León con el Principado de Asturias. El día ha sido estupendo, cielo azul, limpio de nubes. La mañana, antes del alba, fría, con espesa neblina en el valle. Poco a poco hemos ido cogiendo altura, sintiéndonos privilegiados al ver asomarse el sol y de disfrutar cuando los primeros rayos han ido iluminando las estribaciones primeras de los mayestáticos Picos de Europa. El primer hito, emotivo punto, la Cruz de Romeros o de San Salvador, a la que hemos ido accediendo poco a poco, como sin quererlo. Chaquetas fuera, pantalones cortos en las piernas y a darle gusto al disparador de la máquina de fotos. Es uno de esos sitios de los que no querrías irte nunca y poder llevarte el esplendor del paisaje para el vivo recuerdo. Más arriba, la Cruz de Piedra, luego la de madera retorcida de La Tusa, ya al final del puerto. A nuestros pies, estirado en la lejanía del horizonte, Busdongo, que poco a poco se nos queda a nuestra derecha, hacia el Este. Toca después bajar y subir la Sierra Cuchillo y empezar a ver la Colegiata de Arbas. Volver a sentirse privilegiado en la contemplación es todo uno. Toca relajarse y disfrutar del momento. Solitarios, visitamos la antiquísima colegiata y saboreamos la riquísima agua de su fuente. Luego toca bocata sabroso en la cafetería del Parador Nacional de Pajares y comienza el descenso por un "bosque habitado", sumergidos en la frondosa fraga, imaginando la aparición del oso, hasta prácticamente llegar al precioso pueblo de Pajares. Allí nos espera Marisa, la hospitalera del magnífico Albergue de Peregrinos, que nos atiende de lujo y a quien tanto tenemos que agradecer por sus cuidados y atenciones. En el albergue conocemos a otros dos peregrinos holandeses, dibujante él, que nos regala bellos recuerdos en sendos dibujos.

4. Domingo, 30/09/2018: Pajares - Pola de Lena.
     - Recorrido: 26,57 kms. Pajares - San Miguel del Río - Llanos de Somerón - Puente los Fierros - Fresnedo - Ermita de San Miguel - Herías - Campomanes - Santa María de Lena - Pola de Lena.
     - Acumulado: 594 m subiendo; 1451 m bajando.
     - Tiempo en movimiento: 8 h 43 min
     - Media en movimiento: 3,7 kms/h
     - Destacable: El Camino desde Pajares hasta Pola de Lena ha sido una fuente contínua de maravillosas sorpresas. No hay etapas que se parezcan y ésta ha sido especialmente atractiva: por sus espectaculares paisajes; bosques profundos, bosques habitados, sana amabilidad de sus gentes, como la vivaracha abuela de las madreñas en Fresnedo o la que nos saludó alegremente en Herías. Me impacta fuertemente la imagen del perro con su "condena de palo al cuello" en la llegada a San Miguel del Río; riquísimo el pote asturiano en Campomanes y no se puede dejar en el olvido, la energética, revitalizante, rústica y mística visita a la iglesia prerrománica del siglo IX de Santa Cristina de Lena, una maravilla en donde las haya.
De lujo el Albergue Municipal de Pola de Lena. Amplio, muy limpio, dotado de todo tipo de cosas y con la genial atención de Luis, el Hospitalero, que se ha desvivido de informarnos con todo detalle. Precio: 7 euros. Por la mañana hemos tenido cielo limpio y azul, sin una nube. Luego ha ido cubriéndose y ha amenazado lluvia. Al final se ha vuelto a limpiar el cielo y ha quedado una tarde / noche estupenda. No se puede dejar de mencionar la visita a una sidrería de Pola de Lena, con exquisita sidra y tapeo que no deben quedar en el olvido.

Me impacta fuertemente la imagen del perro con su "condena de palo al cuello"
5. Lunes, 01/10/2018: Pola de Lena - La Peña de Mieres.
     - Recorrido: 20,4 kms. Pola de Lena - La Vega - Villayana - Uxo/Ujo - Figareo - Mieres - La Peña.
     - Acumulado: 62 m subiendo; 190 m bajando.
     - Tiempo en movimiento: 5 h 21 min
     - Media en movimiento: 4,5 kms/h
     - Destacable: Iniciamos la ruta-etapa de hoy desde el magnífico albergue municipal de peregrinos de Pola de Lena, con el convencimiento de que no encontraremos otro igual en el Camino. Con las primeras luces caminamos por la carretera local que va hacia Mieres, resultando extremadamente peligrosa, ya que es muy estrecha y no tiene arcén. En fila india, vamos por ella hasta que unos kms más adelante (La Senriella) el Camino ofrece la otra alternativa de irse por la otra orilla del río, algo que hacemos, de modo que por un cómodo carril seguimos en dirección hacia Mieres. Antes tenemos que sufrir un gran rodeo por obras y superar la junta del río Lena y el río Aller, que a partir de ahora pasan a formar el río Caudal, al que desde este momento tendremos como referencia. Sin más problema y por cómodo carril llegamos a Ujo o Uxo, una gran localidad que tiene una hermosa iglesia románica del siglo XI, Santa Olaya de Ujo. Después tomamos un reconfortante bocadillo y una buena cerveza para reintegrarnos debidamente preparados al Camino. En Ujo, nos encontramos con Fito, el "pintador de flechas", a quien le agradecemos eternamente su trabajo.
A partir de este momento, nos toca caminar por un cómodo y amplio carril, "la ruta del colesterol", teniendo siempre a nuestra derecha el río Caudal, para llegar así a la populosa Mieres. Recorremos sus calles y siguiendo las indicaciones del Camino, llegamos a las afueras, un anejo llamado La Peña de Mieres, en donde se encuentra ubicado el Albergue Municipal de Peregrinos de Mieres, en donde damos por terminada la etapa. Se trata de un amplio y cómodo alberque, dotado de lo preciso, pero muy retirado del casco urbano (1,5 kms) y que nos resulta bastante frío y poco acogedor, pero bueno, ¡eso es lo que toca! (5 euros). Ahora a descansar, visitar Mieres y a pensar en la última etapa del San Salvador: ¡Mañana llegamos a Oviedo!

6. Martes, 02/10/2018: La Peña de Mieres - Oviedo.
     - Recorrido: 20,4 kms. La Peña de Mieres - La Rebollá - El Padrún - Casares - Olloniego - Picullanza - Manzaneda - Oviedo.
     - Acumulado: 588 m subiendo; 561 m bajando.
     - Tiempo en movimiento: 5h 59 min
     - Media en movimiento: 3,8 kms/h
     - Destacable: A las claras del día, nos hemos lanzado con decisión a recorrer la última etapa de nuestro Camino de San Salvador. No ha habido dos etapas iguales, y esta última ha sido francamente preciosa e interesante. Ha tenido, al principio, la subida machacona y continuada hasta el Alto de El Padrún, lo que nos ha posibilitado disfrutar de espectaculares vistas del valle de Mieres. Luego nos hemos metido de lleno en el valle del Nalón, pasando a todo lo largo del populoso Olloniego hasta superar la cota de Picullanza, que nos ha colocado como de sopetón a Oviedo en el horizonte. Hemos caminado por sendas ancestrales, incluida la calzada romana de Carisa, he disfrutado con el amigable saludo del perrillo de la aldea que está junto a la Fuente del Árbol, lo que queda grabado entre mis gratos recuerdos del Camino. Al final, poco a poco, hemos ido descendiendo hasta Oviedo, la Sancta Ovetensis, hospedándonos en el Albergue de Peregrinos de San Salvador (6 euros), en donde fuimos muy amablemente atendidos por Pablo. A la tarde, rendimos culto al Salvador en la Catedral que visitamos gratis gracias a la Salvadorana, para luego pasear por las calles de Oviedo, pensando en mañana, ya que será el momento de empezar la siguiente aventura: el Camino Primitivo.


  • Ver fotos del Camino de San Salvador aquí>>>
Track y perfil del recorrido:

Powered by Wikiloc

Powered by Wikiloc

Powered by Wikiloc

lunes, 24 de septiembre de 2018

Camino de Santiago: cómo conseguir la Compostela en cinco días


Me ha llegado este articulilo de elmundo.es y me ha gustado mucho, por eso lo guardo para que no se pierda en el olvido.
----------
Quienes no disponen de mucho tiempo o no tienen la condición física necesaria para realizar el Camino Francés desde Roncesvalles pueden probar con este último tramo de 115 kilómetros, el mínimo exigido para recibir la Compostela. Entre medias, surgen auténticas maravillas arquitectónicas, gastronómicas y naturales.
A las ocho de la mañana en Sarria las cafeterías ya están atiborradas. En esta pequeña localidad de Lugo, los viajeros se convierten en peregrinos justo antes de entrar en la Galicia más salvaje. Los desayunos con café, tostadas con mermelada y zumo de naranja se sirven sin parar en las barras de los locales de la Rúa Maior (Calle Mayor) a quienes ya tienen todo listo para iniciar la última etapa del Camino Francés (el más popular de las variantes que tiene esta peregrinación).
Mientras los cafés aún humean, incontables idiomas se escuchan al entrar y salir por la puerta de los albergues y bares, tanto de quienes aquí comienzan la aventura, como de aquellos que ya llevan recorridos los otros 700 kilómetros desde Roncesvalles (Navarra). Pero todos tienen un mismo objetivo: llegar, en cinco días, a la catedral de Santiago. Para muchos, andar esos 115 kilómetros (el mínimo necesario para obtener el certificado de peregrino o Compostela) es la culminación de una experiencia espiritual, pero para otros puede ser el plan perfecto para una escapada de cuatro o cinco días en el norte.


Día1: De Sarria a Portomarín. 21 kilómetros
Esta es la primera de las cuatro etapas y, sin duda alguna, la que mayor diversidad paisajística ofrece. Desde antiguos conventos e iglesias románicas (como el templo/fortaleza de San Nicolás, en Portomarín) hasta riachuelos y frondosas sendas, donde los juegos de luz entre las hojas simulan un caleidoscopio. Es lo que los peregrinos pueden encontrar aquí, además de otras maravillas como los verdes prados desde donde la geografía gallega se aprecia como una postal. Viajar ligero es lo mejor, porque en cada pueblo (y a lo largo de todo el recorrido) hay infinidad de bares y paradores para descansar, curar alguna ampolla, comer un bocadillo o tomar una cerveza.
El de Barbadelo es uno de ellos (famoso por sus generosos desayunos). Este tramo no es particularmente difícil, así que sus cuestas resultan más atractivas que retadoras. Se estima que en cinco horas un senderista amateur lo puede hacer, y lo ideal es llegar sobre las 14.00 para encontrar sitio en los albergues, comer tranquilo un pulpiño o una empanada de bonito, y descansar en alguna de las terrazas que miran hacia el embalse del Miño.

Día 2: De Portomarín a Palas de Rei. 25 kilómetros. 
Si bien la etapa anterior parece más un paseo, ésta sí que pone a prueba la condición del peregrino. Las cuestas son más pronunciadas, sobre todo la que lleva hasta la Sierra de Ligonde. Aun así, hay tramos más ligeros, como los que atraviesan enormes prados donde pastan vacas de raza autóctona, o como los paseos por las pequeñas aldeas (con típicas casas de piedra).
Se recomienda salir lo antes posible (entre las 7.00 y 8.00 de la mañana) para evitar una mayor exposición al sol (sobre todo en verano) durante los tramos menos arbolados. Y aproximadamente, esta etapa se puede recorrer en seis horas (una o dos más que en la previa). Pero un buen caldo gallego ya en Palas de Rei (muchos de los locales recomiendan la taberna A Forxa) revive a cualquiera. Incluso viene bien para tomar fuerzas y visitar el Castillo de Pambre, uno de sus principales atractivos.

Día 3: De Palas de Rei a Arzúa-Ulloa. 29 kilómetros. 
Como el «rompepiernas» se conoce a esta etapa. Y no es una exageración, por eso es muy importante descansar y comer bien. Y para ello, en Melide (que se encuentra a mitad de camino) es obligatorio ir a la pulpería Ezequiel para degustar un buen pulpo a feira, el plato estrella del recorrido, con una merecida caña o un vino blanco fresco de la región, como un buen Ribeiro, por ejemplo. Porque las cuestas y bajadas que esperan al viajero a partir de ese punto son todo un desafío.
Pero el sacrificio merece la pena, sin duda alguna, por lo espectacular de sus arbolados senderos dignos de cualquier bosque de cuento de hadas. Y también por los pintorescos pueblos como San Xulián, que se puede disfrutar a pocos kilómetros del inicio de este recorrido. Cuando dos peregrinos se encuentran se rompe el hielo con un «buen camino» (el saludo oficial de la ), pero éste se hace cada vez más frecuente a partir de este punto, ya que es donde se unen otras rutas procedentes del Camino Inglés, considerado el Primitivo, y el del Norte.
A Arzúa se suele llegar por la tarde y para cenar, por lo que hacer una reserva en Teodora (el sitio que recomiendan los lugareños para «comer como se debe y a buen precio») no está de más. Para los amantes del queso de tetilla, en esta denominación de origen podrán encontrar productos a muy buen precio. Así, podrán llevarse uno de los recuerdos gastronómicos más emblemáticos del Camino.

Día 4: De Arzúa a O Pedrouzo (Rúa, y Santa Irene). 19 kilómetros. 
Hay senderistas y peregrinos con experiencia que hacen los 40 kilómetros entre Arzúa y Santiago en un solo tirón, pero para quienes se enfrentan al Camino por primera vez esta escala es indispensable. Además, después de la intensa jornada anterior, lo mejor es bajar un poco el ritmo. Y así se podrá llegar al destino en cuatro o cinco horas. Los senderos que cruzan eternos riachuelos hacen que el cansancio del día anterior se olvide. Hay más opciones, ya que a los entusiastas de los monumentos religiosos les espera la ermita de Santa Irene (con su fuente barroca de aguas curativas), que se encuentra a pocos kilómetros antes de llegar a Rúa.

Día 5: De Rúa a Santiago de Compostela. 21 kilómetros. 
Por fin, la última etapa. Aquí es donde el sudor, las ampollas y las lágrimas obtienen su merecida recompensa. Donde muchos peregrinos dejan el cansancio atrás y deciden darlo todo para llegar triunfantes a la Plaza del Obradoiro, donde su destino -resguardado entre el Palacio de Rajoy, el Hostal de los Reyes Católicos y el Colegio de San Jerónimo (Rectorado de la Universidad de Santiago)- los espera, es decir: la imponente catedral de Santiago de Compostela. Y cómo no, un gaitero, bajo el último puente antes de llegar a la plaza, les da la bienvenida con música celta.
La capital gallega, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1985, recibe durante todo el año a los peregrinos, no sólo durante los meses de verano. Y lo hace con panaderías, cafeterías y tabernas que ofrecen mariscos, tarta de Santiago, vino y otros muchos manjares locales. Muchos de ellos intentan llegar a la primera misa para el peregrino, que se ofrece a las 12 de la mañana, y así disfrutar del espectáculo del botafumeiro.
Pero otros lo hacen después y sólo se quedan a cantar y a celebrar su llegada en el centro de la plaza junto a otros peregrinos, bicigrinos (así se conoce a quienes hacen el recorrido en bicicleta) y todo tipo de turistas. Porque al final, rutas hay varias, peregrinos hay muchos, pero el Camino sólo hay uno y es tan personal que cada uno lo hace a su manera.

Fuente: elmundo.es


Buen Camino