Ha llegado hasta mis manos, procedente del mismo José Andrés Ciruela Raya, "El Peregrino", a través de Eva, este ejemplar de "Peregrinus. Un Jameño por el Camino de Santiago", de la Editorial Acentuarte, publicado en Junio de 2026 y que me ha dejado gratamente sorprendido, si bien sus primeras páginas me abrumaron en cantidad, ya que la densidad de sus reflexiones y conjunto de pensamientos iniciales me despistaron y me hacía difícil seguirlo y comprender la línea de su relato.
Conforme avancé en la lectura, me ha ido enganchando de tal manera que prácticamente lo he concluido al tirón y eso dice mucho de la capacidad narrativa y de motivación del autor.
Se trata de un diario personal escrito mientras José Andrés "El Peregrino" planteaba su Camino (2024) desde su casa en Alhama, su traslado hasta O Cebreiro en donde comenzó sus primeros pasos hasta llegar a Santiago de Compostela, haciendo las clásicas etapas del Camino Francés, ese que yo he recorrido en varias ocasiones, sobre todo aquel que hice en solitario, pero nunca solo, desde Saint Jean Pied de Port hasta Santiago en la primavera de 2015.
Me ha recordado y revivido mis pasos, mis soledades, mis reflexiones, mis experiencias, algunas parecidas, otras nuevas, de tal manera que ha confirmado aquello que en ocasiones he repetido: "que no hay dos Caminos iguales, ni para uno mismo, aunque el terreno sea el mismo para todos, las circunstancias del Camino y del peregrino, hace que sea diferente".
Lo he disfrutado intensamente, lo he sentido como mío en muchos de sus pasajes, he recordado mis experiencias, algunas semejantes a las suyas, como es lo lógico en dos seres puestos a caminar en un espacio similar, en algo tienen que parecerse, seguro que sí, a la fuerza, y nada más por eso y por la valentía de su esfuerzo al caminar y por el añadido de haberlo querido compartir contando sus vivencias, me ha gustado y quiero darle las gracias sobremanera, animando a todos los que sientan algo de atracción por el Camino, a su lectura lenta y reposada.
Los recuerdos personales profundos quedan para uno mismo, (la visión de la Santa Compaña pone los pelos de punta), pero hay que ser muy espléndido para compartirlos con los demas, así que "gracias, Peregrinus" y recibe un fuerte abrazo a la par que te susurro en el oído "espero que nos veamos por esos caminos, senderos o veredas".
Así que, animo encarecido a la lectura del libro, seguro de que gustará, ya que "Seguir huellas ancestrales abruma y pacífica al mismo tiempo. Nos hace sentirnos vivos"
Por cierto, en las últimas páginas comentas que tu próxima aventura quieres que sea el Camino Mozárabe desde tu puerta hasta Mérida, lo que seguro será una gran ruta que te gustará enormemente, aunque también te digo que nunca será igual que un Camino que acabe en Santiago, siempre estará falto de algo, te quedará "desangelado", "soso" o "simple", como decimos por nuestra tierra, y el que avisa no es traidor. Por siempre, amigo, "Buen Camino".


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