El sábado, 30 de mayo de 2015, salimos de Burgos, de noche, disfrutando del amanecer en el Camino, como de costumbre.
Esta etapa de Burgos hasta Hontanas, de algo más de 32 kms. es de las que hay que tomárselas sabiendo que penetramos en la despoblada meseta castellana y en las que el sol puede hacer grandes estragos. Así que, bien provistos de agua, fuimos haciendo kilómetros por largas rectas a más de 800 metros de altura, la meseta, en las que la ausencia de sombra es la tónica normal en extensos campos de cereales de modo que un horizonte da paso a otro y en los que, menos mal, la abundancia de perdices, cogujadas y otras aves, rompen la monotonía del Camino.

