El esfuerzo económico, más en los tiempos que corren, es otro elemento a tener en cuenta. El gasto por pernoctar en un albergue puede cifrarse en una media de cinco o seis euros, si se incluyen albergues privados, públicos y parroquiales, ya que el precio en estos últimos es inferior. A ello se suman los gastos en comida, cena y bebida.
Además, hay que añadir un suplemento por el resto de gastos que origina el Camino, como el uso de la lavadora y secadora en los albergues, la visita a algún monumento, compras imprevistas, etc. En total, el coste medio es de 30 euros al día.
Si se hace el Camino Francés a pie, que consta de unas 30 etapas, tres más si se continúa hasta Finisterre, el desembolso rondará los 1.000 euros.
Esa cantidad puede subir bastante si se opta por casas rurales u hoteles y si se deja llevar uno por los placeres de la comida, pero cada cual es dueño de su cartera.



